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 EL LEGADO DE MERLIN (2º AÑO)

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janessi1
BlackTeenage


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Fecha de inscripción : 18/07/2012

MensajeTema: EL LEGADO DE MERLIN (2º AÑO)   Jue Jul 24, 2014 7:38 pm

CAPITULO UNO : LA VERDAD SALE A LA LUZ

Scorpius Malfoy miró por la ventana de la habitación que estaba ocupando en casa de sus abuelos maternos, cuya vista daba hacia una de las playas francesas que él consideraba como una de las más bonitas que jamás había visto. Él y sus padres habían llegado a Francia hacía unas horas, a través de un transportador internacional que su madre había encargado al departamento de transportes mágicos cuyo jefe era nada más y nada menos que Gregory Goyle. Según tenía entendido era una de las pocas formas de llegar hasta otro país algunos magos de mente abierta optaban por la seguridad y la tranquilidad de un viaje en transporte muggle mientras que otros se decidían por el transporte mágico como el expreso Jossemite que partía del andén 7 ½ . Pero debido a que su madre quería llegar cuanto antes, habían tenido que tomar el primer transportador a Cotês–d’Armor y de ahí aparecerse hasta la casa de sus abuelos en Saint–Brieuc. En ese momento alguien llamó a su puerta, sacándolo de sus pensamientos.
— Adelante — Dijo, mientras colocaba con cuidado la fotografía en su mesita de luz.
— ¿No vas a saludar a tu abuelo? — La voz grave de Hyperion Greengrass resonó en la habitación. Scorpius se volteó con rapidez, para luego correr a abrazar a su abuelo materno. Hyperion Greengrass era un hombre imponente de barba castaña y entre cana y tenía las facciones propias de un león de aspecto fiero. Sólo sus ojos azules como el cielo eran los que delataban el verdadero ser de aquél hombre que de lejos parecía duro y frío.
— ¿Cuándo llegaste? La abuela dijo que no llegarías hasta más tarde.
— Me parece que alguien ha perdido la noción del tiempo.
Scorpius frunció el ceño y miró de reojo su reloj de muñeca. Sintió sus mejillas arder al darse cuenta que llevaba por lo menos tres horas intentando acomodar sus pertenencias, un récord que seguro quedaría para la historia.
— ¿Aún sigue en pie la hora de lectura? — Le preguntó Hyperion
— Claro abuelo — Se apresuró a decirle Scorpius.
— Creo que tenemos mucho de qué hablar, ¿no es así querido nieto? —
A Scorpius no le pasó inadvertida la sonrisa misteriosa que cruzó por los labios de su abuelo. ¿Descubriría por fin lo que su padre tanto evadía decirle? Sin decir nada más, Hyperion Greengrass comenzó a caminar rumbo a la biblioteca seguido por un Scorpius que no dejaba de tener preguntas en su mente. Apenas hubo entrado en aquella habitación que tanto le gustaba, el rubio pareció relajarse. El aroma a libros y canela que inundaba el ambiente tenía ese efecto en él.
— Extrañaba este lugar — Murmuró el rubio.
— ¡Ya lo creo! — Sonrió su abuelo, mientras tomaba asiento en uno de los sillones que había junto a la chimenea que se encontraba apagada. Scorpius lo imitó.
— Por cierto he escuchado que has tenido un par de aventuras este año.
— ¡Ya lo creo! — Le imitó Scorpius, haciendo que su abuelo soltara una carcajada
— No sabes cómo te extrañamos — Dijo al fin su abuelo materno —, lamento no haber podido estar para despedirte al principio del año, pero tenía unos asuntos que debía de tratar con urgencia — Hyperión posó sus ojos claros en su nieto como evaluándolo para luego decir o más bien preguntar —. ¿Has escuchado sobre Emrys Merlín?
— Fue el mago más poderoso de su tiempo. Él fue quien ayudo al rey muggle Arturo a construir Gran Bretaña-Se apresuró a decir el pequeño
— Así es verás, Merlín fue un gran mago, no sólo por sus poderes, sino también por su mente fue de esos casos locos donde el sombrero seleccionador no sabía dónde colocarlo hasta que finalmente su destino fue en Slytherin donde hizo grandes proezas …pero a lo que íbamos ¿Cuánto sabes sobre profecías?-Le preguntó de repente su abuelo.
— Poco — Respondió con honestidad el chico. Adivinación era una materia que no le llamaba la atención, pero lo poco que sabía gracias a Albus y la historia de la magia era que las profecías podían hacer perder la cabeza a muchos magos.
— Hace cientos de años, cuando Merlín se enfrentó con una hechicera que se conoció por el nombre de Nimue — a Scorpius se le erizaron los bellos de la nuca, ¿sabía su abuelo sobre su encuentro con aquella misma mujer? —, supo que su familia corría peligro pero no era su familia directa, sino su descendencia. Al principio no estaba seguro, pero luego lo confirmó por medio de una carta que le escribió su tía abuela Melusine Afalach cuyo don de la visión era el más poderoso que jamás existió en toda Inglaterra. La familia de Merlín estaría destinada a guardar el secreto por el cual el rey Arturo fue herido en la batalla de Camlann, por el mago Annwn Mordred.
— ¿Annwn Mordred?
— Sí, ¿has escuchado algo sobre él?
— Alguien lo nombró y dijo algo sobre un caldero — Respondió Scorpius, que no sabía cómo decirle a su abuelo lo que Nimue le había dicho en su encuentro.
— Se hizo llamar a sí mismo el amo de la muerte, aunque era en realidad el bastardo de Anna Morgause, hija de Goloris e Igraine Wleding y hermana de Morgana LeFay
— ¿Era el sobrino de Morgana?-Pregunto Scorpius sorprendido
— Así es, y lo curioso es que esta le dio la espalda en un momento crucial de la historia. Muchos estudiosos dicen que Morgana era su madre, pero no es así como tampoco es real que fuera hijo de Arturo, esas son blasfemias contadas especialmente por los muggles que no tienen bien documentada esa época. Lo que sí se sabe en la comunidad mágica con certeza, es que su madre Ana, estuvo muy ligada a las artes oscuras algo inusual puesto que incluso para su familia de druidas eran artes prohibidas que solos magos sedientos de poder y ambición manejaban dedicando sus ritos al rey del inframundo, Annwn. De ahí que el nombre de su hijo fuera el mismo que el rey del mal.
— ¿Cómo sabes todo esto?
-Escuché de tus hazañas en Hogwarts por tus padres y la preocupación que tenemos es por un legado que se dejó y que está vinculado con la visión que tuvo Merlín.
— ¿Y cuál es? — Preguntó algo dudoso Scorpius.
— Haber cómo te digo esto sin asustarte… la razón por la que en la familia de tu abuela no haya nacido un varón en siglos es porque, tu abuela, tu madre, tu tía y, por ende, tú y Dorea, son descendientes de Merlín.
— ¿Qué yo soy descendiente de Merlín? — Soltó incrédulo — ¡Eso es imposible!
No hay forma de saberlo — Añadió con algo de preocupación en la voz. Si lo que su abuelo le decía era cierto, entonces la amenaza de Nimue había sido hacia él y su familia. De sólo pensarlo sintió como el miedo se apoderaba de su cuerpo.
— Sí la hay y lamento que hayas tenido que soportar tu encuentro con Nimue a oscuras de lo que realmente eres — Hyperión se paró y se dirigió hacia uno de los estantes de su biblioteca, Scorpius lo siguió con la mirada, aún anonado. Su abuelo movió un libro que hizo que el estante completo se moviera, dejando a su paso una entrada con escaleras que se dirigían hacia abajo. Scorpius nunca había sabido de un pasaje secreto en aquél lugar. — Sígueme, hay algo que tengo que enseñarte.
Scorpius se incorporó de su asiento y siguió a su abuelo por la oscuridad de aquél pasadizo, que sólo fue alumbrado por la punta de la varita del hombre mayor. El chico escuchaba el crujir de sus pasos. Luego de un rato llegaron a un pasillo amplio con dos direcciones.
— Jamás tomes la de la derecha — Le advirtió su abuelo.
— ¿Por qué?
— No querrás tener una muerte dolorosa.
Su abuelo siguió caminando por el pasillo, adentrándose cada vez más en él.
A Scorpius le parecía que habían descendido bastante, puesto que las paredes ahora parecían más de roca húmeda, como las había cerca del acantilado. Además el aire se había vuelto algo denso y con ese olor salino característico de las playas y costas.
— ¿Ya casi llegamos? — Se atrevió a preguntar.
— Sólo un poco más — Le respondió su abuelo antes de detenerse frente a lo que parecía una enorme pared de tierra y rocas y con la luz de su varita Hyperón alumbró aquella pared natural, que llevaba un intrincado grabado .
— Hen Wen, imploro hoy de ti, la sabiduría que no hay en mí. De corazón puro y destino aún incierto, traigo conmigo al heredero; su hora ha llegado y la verdad ha de serle revelada por medio de los pergaminos que Emrys le ha dejado — Hyperion dejo de hablar por un momento y atrajo a Scorpius hacia delante de la pared, levantó su mano derecha e hizo que Scorpius tocara la pared donde el símbolo estaba dibujado y segundo más tarde de aquella intrincada forma comenzó a brotar una luz azulada, que brilló hasta bordear su mano completa, para luego formar un triqueta de luz.
— Pas a pas, se va luènh — Susurró su abuelo.
La pared tembló ligeramente para luego partirse mágicamente en dos, dejando una abertura lo suficientemente grande como para que los dos cupieran por ella. Scorpius al entrar a aquel sitio se dedicó a prestar atención al lugar en donde estaban. Parecía una de las mazmorras de Hogwarts, circular y con baldosas de piedra. Lo único que delataba que aún estaban en algún punto cercano a la costa francesa eran las paredes llenas de roja y arena, que se mezclaban con el aire cálido y salino que había en el lugar. Su abuelo procedió a apagar entones su varita. La habitación tenía luz natural, pero Scorpius no podía aún descifrar de dónde provenía, ya que a pesar de que alumbraba perfectamente el centro de la estancia, los lugares más alejados seguían en la penumbra. Justo en aquél centro había una especie de plataforma con las figuras de cuatro animales mágicos que Scorpius distinguió enseguida: un fénix, un grifo, un wyver y un dragón. Su abuelo se encaminó hacia allí, por lo que a Scorpius no le quedó otra opción más que seguirlo.
— Habeas data — Hyperion apuntó al suelo con su varita, el cual tembló un poco y del que surgió un pódium de piedra caliza, que tenía grabado en cada uno de sus cuatro lados un símbolo que Scorpius sólo había visto unas veces. En el cuello de su madre.
— ¿Qué es ese símbolo?
— Vesica Piscis. La unión divina de lo femenino con lo masculino, atravesada por la magia del amor. Fue un símbolo que usó la casa de Avalón, antes de pasar a ser Merlín, cuyo símbolo es una triqueta dentro de un círculo — Hyperion hizo una pausa en la que se dedicó a observar a su nieto —. Adelante, los pergaminos te esperan.
Scorpius le miró sin comprender del todo, hasta que cayó en la cuenta de que arriba de pódium había una serie de pergaminos viejos que esperaban a que alguien les leyera. Jamás en toda su vida habría estado preparado para lo que le sería revelado
“Scorpius Hyperion Malfoy Greengrass vuestro momento ha llegado. Mi nombre es Emrys Merlín y vos sois el heredero de éste legado. Desde el principio de los tiempos fuerzas del bien y el mal han levantado huestes en una eterna lucha. Si vos estáis leyendo esto ahora, es porque nuevamente la paz de nuestro mundo ha sido alterada. Un largo camino te espera, y sólo los acontecimientos que habéis vivido recientemente, son la prueba viviente de que el legado es vuestro por derecho. Desciendes de los creadores de Prydain, pero también de aquellos que comenzaron a instruir la magia para el bien. El príncipe druida Ynis Afallach, de Ínsula Avalonsis, era mi abuelo, padre de mi madre, la princesa Charis de Afallach, quien tomó por esposo al druida Ambrosius Myddrin, descendiente de la casa Myddrin de Roma. Su matrimonio había sido predicho, muchos años antes por la gran Angharad de Llyr, hija de Pwyill y Rihannon, quien me instruyó en el momento adecuado, igual que ahora hago yo con vos. Al unirse mis padres en matrimonio, se convirtieron en magos destinados a esconder a Hen Wen, este legado que te pertenece lleva consigo el conocimiento de un artilugio mágico tan poderoso como las tres reliquias de la muerte".
Scorpius recordó lo que el Fraile Gordo había insinuado en la sala de los menesteres… Entre los muggles conocían esa pieza como el nombre del santo grial.
“Cuando me vi envuelto en la campaña por proteger Camelot e instruir al joven rey muggle, Arturo Pendragón, jamás me imaginé que llegaría a ser yo el que causase el gran pesar que a vuestra familia acongoja desde hace siglos. Maldecidos por una profecía hecha por mi propia tía abuela, Melusine, sólo hijas mujeres tendría mi descendencia. Cuando un varón naciera en ella debería haber logrado cumplir los doce años de edad, para poder reclamarse así como heredero. Siglos han pasado y sólo vos, has sobrevivido a tal lucha. Vuestro camino no ha sido fácil desde que nacisteis he visto los prejuicios que a vuestra generación rodean y los posibles caminos que has de llevar. Sé que tu carga no es pequeña y el camino no será fácil, pero recuerda que pas a pas, se va luèh. Aunque sé quién eres y a dónde vas, deberás primero pasar siete pruebas de carácter para poder iniciarte como líder de los guardianes del ocaso a los que sólo pertenecen aquellos a lo que se les ha sido confiado el secreto haya sido por matrimonio, o por revelación como sucedió no hace poco. Las siete pruebas no son fáciles para cumplir, pero tengo fe en vos, porque tu sangre es más mágica de lo que alguien podría soñar jamás. Aquí están mis pequeñas instrucciones para que lleves a cabo tu tarea: busca en los confines de la zona más profunda del lago de Hogwarts, allí encontraréis a una amable amiga que por siglos me ha guardado un grimorio que contiene todo lo que necesitaréis aprender para proteger lo que los guardianes han mantenido oculto y que los caballeros walpurgis tanto codician. Una vez te hagas con el libro, sabrás la clave para poder entrar en el laberinto que oculta en su centro este famoso artilugio. Confío en que cuando llegue el momento sabréis que hacer con él, pero recuerda, sólo los puros de corazón y mente pueden ser el arma contra su magia. No tengáis miedo, mi heredero. He dejado ojos y manos que te ayudarán en el camino.
¡Qué la magia esté con vos!
Merlín “
Cuando Scorpius terminó de leer, levantó la vista y miró a su abuelo.
— Tu camino recién empieza — La voz de Hyperion resonó en la habitación.


Última edición por janessi1 el Mar Feb 06, 2018 11:52 am, editado 5 veces
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janessi1
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MensajeTema: CAPITULO DOS: DOREA    Miér Jun 07, 2017 5:17 pm

Hacía poco menos de veinticuatro horas que Scorpius Malfoy se había enterado de que estaba destinado a ser el heredero de Merlín, y estaba aterrado. ¿Cómo habían podido ocultarle semejante cosa? ¿Por qué era que los adultos siempre querían protegerlos ocultándoles información? Algunos deberían de aprender de los errores del pasado, pensó recordando las dos guerras contra Voldemort.
— Aún no estabas listo — Le explicó su abuelo con voz solemne, —. Y todavía no lo estás del todo, es por eso que debes de prepararte para lo que te espera.
— ¿Y qué se supone que es eso?
— El guardián supremo. Eso es lo que eres por legado por eso debes reclamar tu lugar y dirigir a los guardianes del ocaso en la próxima batalla de la humanidad.
— ¿Por qué?
— Porque el bien y el mal siempre pelean. Creí que todo este tiempo habías estado prestando atención a las historias que yo te contaba…
— ¿Y por qué yo abuelo?
— ¿Y por qué no tú?
— Porque los héroes son grandiosos, y yo soy sólo, un chico de doce años, ¡por Merlín! Soy sólo Scorpius.
— Muy bien, sólo Scorpius. ¿Te has preguntado por qué siempre tu magia parece desbordarse a niveles superiores que los de un mago “normal”? Recuerdo muy bien que en muchas ocasiones hiciste muestras de lo más extraordinarias y eso que aún no entrabas en Hogwarts, ni tenías tu varita.
Scorpius recordó entonces un momento preciso. Tendría no más de siete años y Archie su elfo domestico cayo muy enfermo, incluso sus padres intentaban prepararlo mentalmente para una eventual fatalidad pero el con cuidado cogió las pequeñas manos del elfo y entre las lágrimas que rodaron por sus mejillas una cayó sobre la mano del pequeño ser. A penas ocurrió esto Archie empezó a encontrarse mejor
— No puede ser — Susurró Scorpius, los ojos de su abuelo lo miraban como evaluándolo, lo cual lo ponía nervioso —. ¿Qué pasa si no quiero ser el heredero?
— Pues el secreto morirá en ti y lo que debes de proteger puede llegar a ser dominado por aquellos con sed de poder.
— ¿Cómo Nimue?
— No, ella sin duda era una de las pioneras de esas cosas. Fue líder de las damas Walpurgis durante años, y fue quien preparó el camino a uno de los magos más oscuros de la historia.
— ¿Más que Voldemort?
Hyperion soltó una risa irónica y dijo. — Querido nieto, Voldemort era un bebe recién nacido a comparación del rey del mal pero por ahora solo te puedo decir que tiempos oscuros se acercan y todavía te queda un camino largo que recorrer.
¿A qué se refería con ello? ¿Debía realmente encontrar aquello que Merlín le había encomendado? ¿Cómo iba a poder encontrar el grimorio si no sabía a ciencia cierta a lo que aquél viejo brujo se refería? ¡Todo aquello era tan absurdo! ¿Por qué no había sido elegido para aquella tarea, Albus, por ejemplo? Toda la familia de su mejor amigo eran magos que llevaban sangre de héroes en las venas, ¡el padre de Albus era Harry Potter, por todos los cielos! En cambio su propio padre era un ex mortífago. Una persona que hasta la fecha era repudiada en ciertos lugares, y cuyos “amigos” poseían ideales que iban en contra de las políticas del ministerio y enfadado se tumbó en su cama y comenzó a formular un plan que consistía en reunir a sus dos amigos en un lugar apartado cuando los viera en la final del mundial de quidditch en la costa de Marsella. El sonido de alguien tocando a su puerta lo sacó de sus recuerdos.
— ¿Quién?
— Scorpius, llegaron tus tíos, baja a saludar — Anunció la voz de su madre con tono alegre, aunque a Scorpius no se le escapó que se sintiera algo tensa. Su madre sin duda alguna era la que más preocupada estaba por el asunto del legado y no era para menos. Él era y seria su único hijo y parecía que a partir de ese momento tendría muchos más problemas que un chico normal de su edad. Se levantó con pereza de la cama para ir al salón y lo primero que vio al entrar fue a su tía que jugaba con una medalla con el emblema Vesica Piscis. Al lado de su tía se encontraba su tío David. Por un momento Scorpius se preguntó si este estaría al tanto de lo que pasaba en la herencia familiar, aunque lo más probable es que fuera así. David Matheson era el polo opuesto de su tía ya que esta era una mujer de estatura baja, rubia con mechas californianas de color morado y cuyos ojos idénticos a los de su padre Hyperion siempre iban maquillados al estilo ahumado mientras que él era un hombre muy alto, desgarbado pero con complexión muscular, moreno con tez clara y de ojos color verde oliva ocultos tras un par de gafas dándole aspecto de intelectual. Además del hecho de que Daphne fuera descendiente del mago Merlín y David fuera un ingeniero informático muggle de la empresa Google.
— ¡Scorpius! — Una voz algo chillona lo distrajo, sin darle tiempo a reaccionar, sintió un par de brazos lo agarraban de la nada, en un intento por tumbarlo y abrazarlo al mismo tiempo. Reconocía la voz, incluso sin haber visto siquiera el enjambre de cabellos negros como el azabache que parecían haber cobrado vida y que eran los causantes de que se hubiera pegado con la pared del salón.
— Do-Dorea, no… no puedo-no — Sentía que el aire le estaba faltado de tan apretado que le tenía su prima.
— ¡Dorea! — Le regaño su madre —, estás asfixiando a tu primo.
— Lo siento — Sonrió avergonzada su prima, soltándolo. Dorea Matheson le sonrió radiante. La chica estaba tal como Scorpius la recordaba, menuda para su edad, muy pálida al igual que su madre Daphne y de luminosos ojos color turquesa oscuro
— ¡Hola primo! — Le saludó más tranquila con un acento estadounidense muy marcado
—, has crecido mucho.
— Tú también has crecido mucho — Le dijo mientras le despeinaba su, ya de por sí, despeinado cabello negro.
— ¡Este año iré a Hogwarts! — Anunció la niña con gran alegría.
— ¿Se mudarán a Inglaterra, entonces? — Preguntó Astoria a su hermana
— Ese es el plan — Respondió David Matheson —, sabía que Daphne quería estar más cerca de vosotros, y que pronto sería el momento en el que nuestra hija tenía que recibir su educación mágica, por lo que solicité un puesto de trabajo en mi empresa en Londres, y hace un mes me han dado la luz verde, así que ¡nos tendrán más cerca!
— ¡Oh, Daphne, me alegro tanto!
Ambas hermanas se levantaron para darse un fuerte abrazo. Fue cuando Scorpius notó la ausencia de su abuelo y su padre. Aquello era raro.
— Seremos compañeros en Hogwarts — Le dijo Dorea contenta —. La verdad es un alivio, pues no me imaginaba yendo a Ilvermony habría sido todo un desperdicio.
— Dicen que es una buena escuela — Le respondió algo distraído, lo cierto es que su mente pensaba en dónde podrían estar los dos hombres ausentes.
— ¡Tonterías! — Exclamó Dorea — No hay mejor escuela de magia que Hogwarts.
— Hablando de Hogwarts, querido sobrino, escuchamos mucho sobre tus hazañas
— Ni te imaginas Daphne el susto que tuvimos — Comenzó a hablar su abuela materna
—. Espero que este año sea más tranquilo.
Los ojos verdes esmeralda de su abuela materna le miraron con preocupación, era obvio que sabía sobre lo que su abuelo le había instruido, después de todo era un legado que sucedía por parte de su familia los Sauveterre. Y aunque sabía que ese año también sería uno lleno de aventuras, esperaba lo mismo que su abuela. Una vez que los recién llegados terminaron el té y las delicias turcas de Branwen, se desplazaron al piso superior para acomodar sus pertenencias, que los dos elfos domésticos de sus abuelos, Cleh y Winter, habían llevado a sus respectivas habitaciones. Scorpius acompañó a Dorea, a su habitación.
— ¿Es cierto que peleaste con una bruja mala? — Le interrogó una vez que estuvieron solos.
— Algo así, en realidad tuve suerte, mis amigos estuvieron conmigo.
— ¡Impresionante! me gustaría vivir alguna aventura así.
— Y las vivirás, pero las aventuras que vivas deben de ser menos drásticas, casi muere una de mis mejores amigas, ¿sabes? No todo es como cuando jugábamos juntos.
Y así estuvieron hablando un buen rato hasta que la morena pregunto por sus amigos
— Ésta es Rose Weasley, y el de al lado es Albus Potter.
— Tus mejores amigos.
— Así es, los conocerás pronto, estarán en el mundial de quidditch con sus familias.
— No puedo creer que seas el mejor amigo del hijo de la gran Ginny Weasley, la ex cazadora de las arpías de Holyhead, por no mencionar a Harry Potter.
— Créeme, yo tampoco sé cómo Albus terminó siendo mi amigo.
-¿Cómo reaccionó el tío Draco?
— Tal y como imagino que lo estás pensando — Sonrió al ver la mirada traviesa de su prima, misma que la hacía ver como un gato que se comió a un canario y venía a regodearse de su gran logro ante su dueño humano.
— Y eres Gryffindor.
— Así es.
— Yo no creo que el sombrero seleccionador me mande allí — Le dijo seria
— Eso no lo sabes pero si eso sucede, siempre estaré ahí. No importa que pase.
— ¿Lo prometes?
— Lo prometo.
Dorea le sonrió con cariño. Y segundos más tarde soltó-¡Oh, lo olvidé!
— ¿Qué olvidaste?
— ¡Tu regalo! — Le respondió mientras se incorporaba de un brinco, el movimiento hizo ulular a Morgana que la miró irritada pues la había despertado de su siesta
—. Mamá me dijo que te lo diera cuando desempacara. — Dicho eso, su prima salió corriendo de la habitación. Scorpius aprovechó la huida de su prima para guardar las fotografías de sus amigos en el álbum del que las había sacado. Cuando levantó el libro, un sobre cayó a sus pies. Aquello le resultaba extraño. No recordaba haber guardado ningún sobre ahí y con cuidado lo recogió. No llevaba remitente, justo cuando iba a inspeccionar el sello, Dorea apareció llevando consigo un paquete mal envuelto.
— Feliz cumpleaños atrasado — Dijo entregándole el regalo a su primo. A Daphne Greengrass le encantaba fabricar cosas inspiradas en los artefactos muggles y aunque su trabajo como inefable en los ministerios de magia (primero el de Inglaterra y luego en el MACUSA) eran completamente secreto, tomaba como un afición la fabricación de aquellos objetos. Con cuidado, Scorpius retiró la envoltura, dejándola sobre su cama, ante la mirada expectante de su prima.
— ¿Te gusta? — Quiso saber la menor. Scorpius sostuvo su regalo en una mano, a simple vista parecía una pequeña caja rectangular negra, como los mandos para encender y apagar distintos aparatos electrónicos que había visto en la casas de Albus y Rose, solamente que estaba hecho de un metal azulado, y tenía distintos botones en lo que habría sido la pantalla del aparato muggle, los cuales tenían inscripciones que el rubio reconoció como runas.
— ¿Qué es?
— Es un invento de mamá, ella lo llama Warlocker — Le explicó Dorea, mientras lo tomaba de sus manos y presionaba el único botón que no tenía runas. El aparato brilló intensamente, para luego dejar iluminados los botones —. Es como una varita, produce magia, pero no para hacer encantamientos ni hechizos. Puedes generar luz con este botón, por ejemplo — su prima presionó uno de los botones que había en la parte superior del aparato, e instantáneamente el objeto volvió a resplandecer —, puedes graduar la luz moviendo el botón como una perilla. Además detecta objetos mágicos, o eso me dijo mamá, sirve como brújula y calcula los calendarios lunares, entre otras cosas. Además puedes escribir mensajes, y sólo compartirlos con los que tengan otro Warlocker, como yo.
— Vaya — Murmuró Scorpius impresionado —, gracias.
— Sabía que te gustaría — Sonrió Dorea.
Durante la siguiente media hora su prima le enseñó las distintas funciones del Warlocker.
— Entonces estaremos comunicados en Hogwarts — Le dijo Scorpius —, ¿Lo ves?, pase lo que pase podrás contactarme siempre.
Afuera comenzaba a oscurecer, por lo que no les extrañó que su abuela les llamara a cenar, por medio de Cleh y Winter.
— Adelántate — Le dijo a Dorea —, yo tengo que escribirles una carta a Rose y a Albus, para ver dónde nos veremos en unos días.
— ¡Ya quiero conocerlos! — Exclamó su prima emocionada, saliendo a toda prisa de la habitación. Lo cierto era que Scorpius ya les había escrito hacía dos días atrás a sus dos amigos, los tres habían acordado verse en la entrada del Campamento a las doce del mediodía, así podrían unirse cuando sus familias ya estuvieran acomodadas. Albus le había comentado que lo más probable fuera que les ubicaran en la zona VIP del lugar, cerca de los altos mandos del ministerio, tal como les había pasado en el Mundial anterior en Argentina, eso principalmente porque la prensa solía molestarles bastante, incluso cuando Ginny intentaba todo lo que podía para impedirlo. La razón por la que le había pedido a su prima que se marchara era para poder inspeccionar aquél extraño sobre. Algo le decía que era para él, pero que debía de ser prudente, y no se equivocaba. Cuando volteó el sobre en su mano, descubrió el sello familiar, la Vesica Piscis. Sacó el contenido del sobre, y frunció el ceño. Era un pergamino doblado, estaba algo viejo pero no tenía contenido alguno. Estaba en blanco.
— ¿Qué es esto? — Murmuró para sí mismo. El papel brilló a la luz de la vela, rebelando una frase que hizo que se le erizara el bello de la nuca. “ Pas a pas, se va luènh“.
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MensajeTema: CAPITULO TRES: MUNDIAL DE QUIDDITCH   Mar Feb 06, 2018 11:49 am

Las semanas fueron pasando y se acercaba un gran acontecimiento se acercaba, aquel 24 de julio ya que ese día los Potter y los Weasley como otras familias mágicas viajarían a la final del mundial de quidditch en Marsella. Ese día Ginny Potter se encontraba en la cocina de Grimmauld Place 12 leyendo el Profeta, apenas vio entrar a sus tres hijos dejo el diario a un lado y les sonrío. Albus pudo lee en la mirada de su madre la emoción ante tal acontecimiento.
-¿Listos para viajar? - Les recordó su madre feliz
-Estoy listo desde hace una semana-Comento James Potter II mientras que se servia un vaso de zumo de naranja. Hacia una semana, Harry Potter y Ronald Weasley habían enviado unas cartas a sus familias donde les decía que ya tenia todo arreglado para que tanto Ginny como Hermione y los niños pudieran viajar a Francia para presenciar en vivo la final de quidditch
-Mama,¿tu quien crees que llegara a la final?-Le pregunto James a su madre, interesado por conocer su respuesta. Cuando se trataba de predecir resultados deportivos la ex cazadora era siempre la persona correcta. Ella pareció meditarlo unos minutos y entonces sonrío
-Definitivamente pienso que Bulgaria llegara nuevamente a la final y por mas que Alemania parece entusiasmada por haber llegado a semifinales, dudo que pueda ganar a Estados Unidos
-¿Estados Unidos?. Pero si los estadounidenses juegan sin corazón-Critico James II
-Yo creo que tienen un equipo muy sólido buenos cazadores que saben jugar en equipo, bateadores que mas que hombres parecen semigigantes, una guardiana que atrapa hasta los tiros mas difíciles y un buscador que no ha dejado escapar ni una snitch en todo el campeonato-Le contradijo su madre. James volvió a bufar y hizo un gesto con la mano como si quisiera desechar la idea
-Alemania es feroz, se devora a sus contrincantes. Es una maquina de ganar-Insistió el moreno. Lily que hasta entonces había permanecido en silencio soltó una risita irónica
-¿Y tu de que te ríes enana?- Le pregunto su hermano mayor de mala gana
-Tu no quieres que gane Estados Unidos porque perderías la apuesta que hiciste con Fred
-Enana no tienes ni idea de lo que estas diciendo. No quiero que gane Estados Unidos porque me parecen una manada de engreídos subidos a escobas caras-Negó James
-Mal apostador que casi siempre pierdes cuando apuestas-Siguió peleando Lily divertida
-La perdedora eres tu Lily. Diez años que cumpliste el dieciocho de mayo y todavía no te animas a volar por miedo a hacerte daño-Dijo su hermano de forma burlona
-¡Cállate¡-Le contesto Lily enfadada
-Cobardica-Siguió molestándola James
-Mal apostador-Le devolvió ella la puya, aunque con menos seguridad que antes
-El año que viene todos se reirán de ti en Hogwarts cuando hagas el ridículo en tu primera clase de vuelo, ya lo veras- Volvió a atacar James. Los ojos castaños de Lily Potter se llenaron de lagrimas ante aquel comentario ofensivo de su hermano mayor.
-¡Mama¡-Estallo la pequeña finalmente. Ginny quien había vuelto a la lectura del Profeta suspiro al escuchar la discusión. Aquel tipo de peleas entre James y Lily eran cosa de todos los días, por alguna extraña razón James disfrutaba de molestar a su hermana y esta incapaz de quedarse callada, le seguía la pelea hasta que derrotada por su hermano recurría a su madre
-¡James Sirius Potter¡-Le grito enfadada su madre sin levantar los ojos del diario
-¡Yo no he dicho nada malo mama¡. Tu siempre dices que no hay nada malo en los niños que no saben volar ¿Cierto?
Su madre en ese instante levanto los ojos por sobre el borde del diario y le lanzo una mirada amenazante a su hijo mayor. Y James retorno inmediatamente a su desayuno
-Partiremos en un par de horas con tía Hermione así que terminad de hacer vuestras maletas y déjenlas junto a la puerta de casa ¿entendido?- Les recordó Ginny
-Si mama-Dijeron los tres al unísono, con voz aburrida y levantándose de la mesa subieron a sus dormitorios para terminar su equipaje. Dos horas más tarde Hermione, Rose y Hugo habían llegado a Griammauld Place 12, todos estaban casi listos para salir, irónicamente la más nerviosa era Ginny, quien repasaba una y otra vez una lista mental sobre las cosas que no debía olvidarse. Finalmente subieron todas sus maletas al coche y cuanto todos estaban dentro del mismo, listos para partir, Ginny recordó algo
-¡OH casi lo olvido-Exclamo llevándose una mano a la frente.-Albus o James ¿alguno puede ir al despacho de su padre y buscar su agenda mágica? Me pidió que se la llevara sin falta
-¡Yo no voy¡-Se apuro a contestar James. Albus enfadado se bajo del coche y volvió a entrar en casa. Se fue al despacho de su padre ubicada en la planta baja de la cas. Todo estaba tal cual lo había dejado su padre, con prisa recorrió con la mirada toda la estancia y entonces vio el mueble ubicado detrás del escritorio de padre que poseía dos puertas de madera y debajo de las mismas varios cajones. Albus camino hacia el mueble y abrió las puertas del mismo revelando una serie de estantes donde habían varios frascos de pociones, algunos libros mas y una especie de cáliz que llamo sua atención. Recordaba vagamente aquella copa inmensa hecha de oro macizo en cuyo interior parecía fluir una especie de humo liquido, grisáceo y brillante. La había visto pocas veces y en ocasiones en las cuales había irrumpido sorpresivamente en la oficina de su padre. Casi siempre Harry Potter se encontraba sentado en su escritorio con el cáliz frente a el y la mirada perdida en aquel liquido de aspecto gaseoso que yacía en su interior. Una vez Albus se había animado a preguntar al respecto. Su padre le había sonreído de esa manera protectora y le había dicho que todavía era muy pequeño para entenderlo pero que algún día se lo explicaría. Pero nunca lo había hecho y en ese momento de pie frente al cáliz Albus se sintió tentado de tocar la superficie de aquel humo gris. Extendió su mano inseguro pero justo cuando sus dedos estuvieron a punto de tocar la superficie del cáliz su madre toco de manera estridente el claxon del coche. Sobresaltado Albus decidió dejar para otro momento el cáliz y buscando en los cajones encontró finalmente la agenda mágica de su progenitor y rápidamente se fue al coche y mientras se sentaba en el asiento trasero, listo para emprender el viaje, se prometió que a la vuelta investigaría mas al respecto al cáliz de su padre. Dos días mas tarde las familias Potter y Weasley al igual que muchas familias de magos del mundo se encontraban acomodados en el sur de Francia.
El hijo mediano de Harry Potter no podía dejar de maravillarse con todo lo que veía, la gente era diferente con otro idioma así como otra magia y otras costumbres y eso era una sensación abrumadora y excitante para el. Distraído en sus pensamientos su padre toco la puerta del dormitorio que compartía con su hermano en una pequeña casa que habían alquilado en Marsella mientras esperaban a la gran final. Tal y como había predicho Ginny Alemania había caído frente a Estados Unidos lo que no se esperaba la pelirroja era la sorpresa que dio España en las semifinales derrotando cómodamente a la todopoderosa selección Búlgara. Aunque lo de la selección española fuera una sorpresa Albus Potter recordó que Scorpius Malfoy acertó de lleno en la apuesta que hizo en su ultima tarde en Hogwarts semanas atrás
-Adelante-Dijo James cerrando rápidamente el cuaderno sobre el cual había estado escribiendo hasta ese momento
-¿Están listos?-Pregunto Harry sonriendo desde el marco de la puerta entreabierta
-¿Ya nos vamos?-Cuestiono Albus emocionado cerrando también su cuaderno
-Si, ya no puedo esperar aquí-Les confeso Harry quien se encontraba igual de ansioso que sus hijos. Inmediatamente los dos se levantaron , tomaron sus mochilas y salieron de la habitación. Esperando fuera se encontraba Ginny con Lily de la mano y sus tíos y primos Weasley-Granger. El estadio de quidditch había sido construido en las afueras de Marsella, lejos de los muggles. Algunos decidieron usar los trasladadores internacionales pero los Potter y los Weasley decidieron irse a lo “muggle” por lo que se subieron a un coche que Harry había alquilado y este condujo por una ruta que los alejaba de aquella ciudad francesa, luego de 40 kilómetros completamente desérticos, Harry doblo por una calle de tierra que se desviaba de la ruta y se introdujo en un bosque. Albus supuso que el bosque era simplemente una pantalla para esconder el campo de quidditch y a los miles de magos que se agruparían a su alrededor. Luego de conducir otros cinco kilómetros pudieron ver el inmenso estadio que el gobierno de Francia había construido para la ocasión. Cientos de personas se agolpaban en las entradas del lugar, esperando a que finalmente las puertas se abrieran al publico. Albus podía ver y escuchar gente hablando cientos de idiomas diferentes sosteniendo en alto las banderas de España y Estados Unidos, algunos incluso cantaban canciones o himnos nacionales.
-Síganme-Ordeno Harry, luego de aparcar el coche y que todos bajaran del mismo.
Los guío entre la gente, esquivando personas para llegar finalmente a una puerta lateral donde varios brujos uniformados con túnicas azules las custodiaban.
-Señor, ¿tiene sus entradas?-Le pregunto uno de los hombres uniformados
Harry Potter saco las nueve entradas de ubicación preferente que había conseguido para aquel evento y que los habilitaba a entrar en el campo antes que la mayoría de los espectadores.
El hombre controlo las entradas y luego con un gesto de afirmación los dejo pasar
-Que disfruten del partido-Les deseo con un esbozo de sonrisa. Albus ya había estado en la final del 2014 y recordaba era la emoción que se vivía dentro del estadio, los gritos, las banderas, la gente alentando a sus países y los equipos formados por los mejores jugadores del mundo sobrevolando el campo, las blugders que a veces pasaban tan cerca de la gente que podían llegar a golpearla, la adrenalina de ver a los buscadores compitiendo cabeza a cabeza para atrapar la snitch y sobre todo recordaba la expresión de gloria de los jugadores búlgaros que sostenían en alto la copa mundial.
-¡Señor Potter¡-Lo llamo repentinamente una voz masculina con acento francés. Se trataba de un hombre que debía de estar rozando los setenta, de tez clara, cabello canoso y ojos grises.
-¡Presidente Le Blanc¡-Le devolvió el saludo Harry Potter, cuando estuvo cerca del hombre le extendió la mano de forma amistosa, pero el hombre en cambio lo envolvió en un fuerte abrazo, como si se conocieran desde hacia tiempo.
-Me alegro que hayas podido venir con toda tu familia Harry-Le confeso Le Blanc el ministro de magia francés.
-Le presento a mi mujer, Ginebra-Indico Harry, señalando a Ginny. Esta dio un paso al frente y saludo con un beso en la mejilla al hombre quien también le dedico un cordial abrazo
-Mi nombre es Jean Marie Le Blanc, un placer conocerla señora por su esposo y su hermano Ronald me han hablado maravillas de usted. Me dijeron que es una excelente jugadora de quidditch-Comento Leblanc dedicándole una sonrisa afable. Ginny se sonrojo levemente
-Solía ser bastante buena-Susurro en bajito humildemente
-Era la mejor cazadora de Inglaterra-Insistió Harry mirándola con amor
-Entonces tendré que pedirles que se sienten cerca de mi y me comenten el partido. Tengo que confesar que nunca fui bueno sobre la escoba-Les dijo el ministro de magia mientras les indicaba la fila de asientos junto a el en que se encontraban una chica de cabello castaño , liso y brillante que le caía sobre los hombros. La chica de la edad de James aproximadamente levanto la cara de tal forma que los hermanos Potter y Weasley se quedaron mirándola frente a frente. La joven tenia la piel mas blanca que habían visto jamás, era como si nunca hubiera visto la luz del sol. Sus ojos celestes destacaban entre tanta blancura, al igual que sus labios de un leve color violáceo. Pero lo que mas les sorprendió fue la tristeza de su mirada. En ese momento una voz interrumpió el escrutinio de los Potter y los Weasley
-Esta es mi nieta Hedda Le Blanc-La presento el ministro con tono de orgullo
-Un placer conocerlos-Dijo Hedda con voz suave a Albus, James y Lily, con una inclinación respetuosa de cabeza. Al igual que su abuelo manejaba un ingles muy correcto pero con acento francés.
-Mi nombre es Albus Potter-Se presento este estrechando la mano de Hedda, al tocarla la mano el moreno sintió que era la piel mas fría que jamás había tocado
-Yo soy el mayor James-Dijo inmediatamente su hermano, sonriendo de manera carismática
-Lily Luna Potter-Se presento la mas pequeña adelantándose y extendiendo la mano para que Le Blanc la estrechara. Esta alzo las cejas sorprendida con la desenvuelta que era la menor de los hermanos y estrecho su mano extendida aguantando la risa, al igual que su hermano, Lily sintió que era la mano mas fría que jamás había tocado por lo que sin dudar pregunto
-¿Tienes frío Hedda?-. Esta incomoda contesto-Un poco, soy muy friolera .
Inmediatamente la joven les hizo un gesto a la familia con la mano invitándolos a sentarse en los asientos que había libres. Albus ocupo rápidamente su asiento junto a la chica y sus primos Rose y Hugo. Sus asientos eran verdaderamente privilegiados, desde allí podría apreciar el enfrentamiento mejor que cualquier otro espectador. Sin duda se trataba de lugares muy especiales, reservados para gente importante como ellos. Rose por su parte en ese momento dijo que tenia que ir al baño y que no tardaría en volver, su familia asintió y rápidamente te fue , minutos mas tarde al fin llego hasta una pequeña puerta bajo las gradas y supuso correctamente que aquel era el baño que había estado buscando con tantas ansias. Mágicamente ampliado como supuso desde un principio entro a un lugar reluciente con dos puertas que mostraban los aseos de hombres y mujeres, tres minutos después suspiro aliviada y se dispuso a salir con su vejiga agradecida, pero al hacerlo se encontró con Scorpius Malfoy y su prima Dorea lavándose las manos al igual que ella los dos primos habían escogido el momento mas inoportuno para tener ganas de ir al baño. El rubio le presento a Dorea, ambas se saludaron y esta le pregunto sobre las posibilidades de los finalistas. La pelirroja al igual que Dorea apostaban por el equipo estadounidense pero Scorpius no estaba de acuerdo con ellas. Y así lo hizo saber
-Yo creo que los españoles pueden sorprendernos hoy- Rose empezó a decirle las razones de porque apostaba por Estados Unidos, Dorea miraba aquella escena con diversión.
Mientras eso ocurría en los palcos se estaba entablando otro tipo de charlas.
-¿Cómo se siente ser el hijo de Harry Potter?-Le pregunto repentinamente Hedda
-¿Cómo se siente ser la nieta del ministro de magia francés?-Le refuto Albus
-Es un asco-Confeso la adolescente poniendo los ojos en blanco
-Bueno ya tenemos algo en común-Coincidió el Potter mediano
-Todo el mundo espera de mi que sea como el, no quiero ni imaginarme como debió haber sido para mi padre,-Agrego Hedda con sonrisa resignada.- Y mas teniendo en cuenta la persona con la que se caso…-Esto ultimo lo dijo en un susurro casi inaudible.
Albus asintió en silencio sintiéndose mas conectado e identificado con aquella chica que con cualquier persona en toda su vida
-¿Cuántos años tienes Hedda?-
-15 ¿y tu?-Devolvió la pregunto
-Cumplí doce el 19 de julio, -Le respondió Albus
-Para haber cumplido doce años hace siete días pareces mas mayor-Confeso Hedda Le Blanc.
Miro atentamente a Albus durante algunos segundos y luego agrego.-Es por tu mirada
-¿Qué tiene mi mirada?- Inquirió Potter
-No tienes la mirada de un niño. Tienes la mirada de una persona adulta, es como si cargaras con demasiadas cosas-Respondió pensativamente la joven.
-¿Y deduces todo eso por mi mirada?
-Te sorprendería todo lo que se puede aprender de una persona por su mirada Albus Potter
Alrededor de ellos, los asientos comenzaban a ocuparse. El estadio se encontraba cada vez mas lleno y el partido no tardaría en comenzar
-¿Te gusta el quidditch Hedda?-Le pregunto Albus tratando de cambiar de tema.
-¿Lo preguntas en serio?. Adoro el quidditch. Juego de buscadora en la casa Vantard en Beauxtbatons y sueño con terminar mis estudios y dedicarme profesionalmente a el.
-Puede que dentro de unos años compitas contra mi hermano James y mi primo Fred, porque sueñan con lo mismo, aunque ellos juegan como bateadores -Rió Albus. En ese momento Hedda torció una sonrisa triste-Seria estupendo pero no lo creo dudo que algún día pueda jugar al quidditch profesional. No es por mi…es mi familia-
-¿Ellos te lo prohíben?-inquirió Albus. Hedda negó suavemente con la cabeza
-No exactamente..es difícil de entender, pero podría decirse que no es mi destino-
Albus supo interpretar que no debía seguir sintiendo al respecto y guardo silencio.
Minutos mas tarde, las tribunas del estadio se encontraban repletas y Rose y Scorpius seguían discutiendo sobre que equipo era el mejor cuando notaron el discurso de Jean Marie Le Blanc. entre el griterío y los cánticos de la gente a pleno pulmón .
-¡Nos vamos a perder el partido, dejad de discutir ya¡-Exclamo Dorea Matheson angustiada. Por lo que ambos amigos le hicieron caso y se dispusieron a salir sin embargo nada pasaba
-Esta es la parte en la que abres la puerta y sales Weasley-Murmuro Scorpius entre dientes
-No abre, te juro que no abre Scorpius-
-¡Imposible¡. Déjame a mi - Pero por mucho que el rubio lo intentara seguía sin abrirse
-¡Jamás dejare mi varita otra vez¡. ¡ Que estupidez esa la del rastro¡-Exclamo Scorpius con rabia. Y entonces una voz amplificada por todo el lugar, anuncio el comienzo de la gran final
“Con todos ustedes el equipo nacional estadounidense, como bateadores Jack Pringle y Lucas Picquery, en los puestos de cazadores Quentin Kowalski, Merry Weddell y Jessica Smith, como guardiana Susan Blancheflower y el buscador y capitán Darius Smackhammer.
Uno a uno los siete jugadores del equipo estadounidense salieron por orden de presentación
“Ahora les presento a la selección española, la gran sorpresa del mundial que hace cuatro años ni siquiera se clasifico para el y ahora son los grandes favoritos para llevarse la copa mundial de quidditch, la capitana y bateadora Marina Sánchez, en ese trabajo la acompaña Iñigo García, los cazadores Pilar Rodríguez, Carmen García, Daniel Zubizarreta y finalmente como buscadora tenemos a Verónica Pérez“
El equipo español lucia uniforme compuestos por túnicas de color amarillos y pantalones rojos con una franja amarilla en la parte exterior de cada pierna. Llevaban espinilleras, placa pectoral, hombreras y coderas con fines protectores al igual que unos guantes sin dedos, todas ellos de color dorado.
“Ahora que todos están en sus puestos que comience la final”-Dijo la comentarista.
Rose al oírla se dejo caer sobre el suelo con las manos sobre la cabeza repitiéndose a si misma lo tonta que había sido, no debió haberle replicado por algo que ni siquiera tenia importancia y todo por llevarle la contraria a Scorpius Malfoy este al igual que ella pensaba lo mismo.
Tal como habían anunciado los mejores críticos del deporte, aquel partido resulto ser uno de los mas emocionantes. Por un lado estaba Estados Unidos cuyos jugadores se caracterizaban por su organización, disciplina y hábiles estrategias de juego y por el otro lado estaba España que tenia un juego rápido e impredecible. Tras tres horas de excitante juego, la imbatible y letal buscadora de España se tiro literalmente de su escoba para atrapar la snitch a tres metros de altura. Todo el estadio se sumió en un abrumante silencio cuando Verónica Pérez se desplomo en el suelo, quedándose quieta durante varios segundos que parecieron horas.
Y entonces dolorida y con la nariz sangrando se incorporo y alzando la mano derecha mostró la snitch dorada. Y toda la afición española estallo en gritos y alabanzas.
-Tenias razón al apostar por España Malfoy-Dijo Rose dirigiéndole una mirada amistosa.
-Fue suerte Estados Unidos podría haber ganado perfectamente-Le respondió este
-Lo dices para que no me sienta mal-
-Es verdad-Acepto Scorpius. Y ambos rieron en ese instante Astoria Malfoy y Hermione Granger abrieron la puerta de aquel baño sellado mágicamente por fuera por algún despistado con una euforia dignas de un demonio de Tasmania. Al parecer habían estado buscándoles por todo el estadio durante todo el partido de final. Los pequeños le explicaron lo sucedido y Astoria dijo con enfado-¿Y no podías haberte comunicado por el Warlocker ?. Te recuerdo que tu y tu prima tenéis uno, aunque visto lo visto no se para que-
-Te dije que iba al baño mama-
-Oh que gran información Rose Jane Weasley, te recuerdo que este estadio tiene capacidad para 650.000 magos del todo el mundo, no hay un solo baño para ser exactos hay diecinueve baños, os hemos buscado en los dieciocho restantes, en las tienda de campaña, la tienda de souvenirs, resumiendo por todo el estadio-Exclamo Hermione Granger
-Tirad para la tienda de campaña Scorpius Hyperion Malfoy Y Dorea Matheson que nos tenéis contentos a vuestros padres y a mi. Y la próxima vez llevaros el Warlocker o mejor os acompañamos nosotros al baño.-Soltó Astoria enfadada.-Gracias por ayudarme a buscar a Scorpius, Hermione Granger
-De nada, Astoria Malfoy. Nos vemos pronto, descansad que esta noche ha sido muy larga.
Por otro lado Albus también estaba despidiéndose tanto del ministro de magia francés como de su nieta Hedda, el moreno no supo definir que era lo que le había agradado tanto de la chica Tal vez fuera el hecho de que en cierta forma, los dos vivían bajo la sombra de grandes personas, grandes magos o tal vez fuera porque los dos deseaban ser diferentes, ser reconocidos por ellos mismos y no por los logros de sus padres o abuelos. Pero lo cierto era que Albus verdaderamente esperaba que la vida volviera a cruzar sus caminos alguna vez. Aunque quizás no debería esperar mucho pues James la invito a desayunar a su casa la mañana siguiente, ya que los Potter y los Weasley-Granger no se irían de vuelta hasta después del almuerzo. Y Albus estaba agradecido con su hermano mayor pues así podría conocerla mejor y saber mas cosas de Francia, sobre su magia. Etc..
-Hasta mañana entonces-
-Hasta mañana Le Blanc-Le respondieron los cuatro primos al unísono.
Las horas pasaban y Rose Weasley no podía dormirse, lo que le habían contado Scorpius y Dorea en el baño del estadio era aterrador e inquieta decidió finalmente levantarse de la cama e ir a la cocina a buscar un vaso de agua, al entrar en la misma, se encontró con que su madre también se había desvelado. Hermione estaba sentada con una taza de te en la mano y con una expresión preocupada en el rostro
-¿Mama?-La llamo Rose. Hermione se enderezo en la silla al escuchar a su hija
-Rose ¿Qué haces despierta a estas horas?-Le pregunto su madre mientras arrimaba una de las sillas para que su hija pudiera sentarse junto a ella
-No podía dormirme-Le confeso su hija mientras se sentaba frente a ella.
-¿Quieres contarme que es lo que te tiene tan inquieta?-Le pregunto amablemente.
-Desde que me paso lo que me paso en la noche Walpurgis he estado leyendo sobre la época artúrica, especialmente sobre Nimue. Y hay algo que no termino de entender
-A ver dímelo quizás pueda ayudarte-Sugirió su madre
-Pues según tengo entendido Viviane Arachne fue amiga de Merlín y enemiga de Morgana en Hogwarts pero luego están se hicieron aliadas y lucharon juntas contra Merlín. ¿Cómo es posible que dos amigos que se querían tanto decidieran matarse o dejarse encerrados en una torre para la eternidad? Y mas a principios de la edad media, en la que el estatuto de magia aun no existía y los magos no tenían que esconderse e incluso ambos mundos pudieron convivir pacíficamente. Los prejuicios contra los muggles no deberían haber existido en esa época. Todo estaba bien mama
-No quiero ofenderte hija pero deberías cambiar de libros ¿De verdad crees que la Gran Bretaña de la edad media estaba bien y que no tenia problemas?. Siento desilusionarte pero no era así para nada como tampoco es cierto que muggles y magos convivieran felices y comiendo perdices, algunos si podían hacerlo pero una inmensa mayoría no. Los prejuicios contra las personas diferentes siempre han existido y por desgracia siempre existirán hija.
-¿Por eso Viviane decidió olvidarse de su amistad con Merlín? ¿Acaso el cariño y la amistad pesa menos que los prejuicios y las ganas de poder e inmortalidad?. Yo no lo creo, tuvo que haber algo mas. Algo mas profundo y difícil de entender
-Rose los prejuicios pueden ser un arma muy peligrosa, no los subestimes y si a eso le sumas lo que dices tu las ganas de poder e inmortalidad. Se hace un triangulo muy difícil de controlar, un triangulo que arrasa con todo lo bueno que hay en la gente, con la amistad, el cariño e incluso con el amor.
-Pero Merlín era sangre pura y decidió crear una orden para proteger a los muggles y a los nacidos de muggles. ¿Por qué el no tenia prejuicios? ¿Y Viviane y Morgana si?
-Por que no todo el mundo sucumbe a ellos Rose, eso depende de cada persona.
-Yo jamás mataría a Albus y a Scorpius por mis ambiciones y mucho menos por una cosa tan absurda como los prejuicios contra lo que ellos defendieran o fueran. De hecho me avergüenzo de haberlos tenido en un principio con Scorpius por su apellido, pero entendí al poco tiempo que el era no era culpable de los errores de su familia paterna, el no escogió a su familia y mucho menos puede pagar por sus errores, por muy graves que hayan sido
-Me alegro que pienses así pero te voy a dar un consejo jamás digas jamás porque nunca sabes lo que te puede deparar el futuro. Quizás Viviane digiera lo mismo que tu ahora, y fíjate.
-Tampoco entiendo esto, Merlín tenia una mujer y una hija ¿no? ¿Qué paso con ellas?
-Pues seguramente estén muertas hija mía, nadie es inmortal salvo que tenga horrocruxes..
-No me refiero a que si la hija de Merlín tuvo hijos, marido. Los libros no dicen nada pero
¿Y si se hubiera así? ¿Y si su descendencia llegara hasta nuestros días?. ¿Y si Reino Unido tuviera a la familia mágica de sangre pura mas antigua de todas y nadie lo supiera.?-Dijo la pelirroja sabiendo que si, que esa joven que perdió a su padre tuvo hijos y Scorpius era su descendiente, solo quería que alguien le digiera que no era así, necesitaba creer que habían engañado a su amigo. Pues tenia miedo por el, no quería que le pasara nada malo
-Posiblemente al morir su padre, ella también muriese Merlín era un mago muy grande pero no olvides que tenia muchos enemigos, enemigos que no se iban a conformar solo con su muerte, y si esa chica sobrevivió pues quizás tengas razón en que tuvo una familia pero dudo mucho que pudieran llegar hasta nuestros días, ninguna familia de sangre pura se mantendría enteramente pura desde la época artúrica hasta el siglo XXI. Ni siquiera los Black y los Malfoy que son los mas antiguos hasta hoy en Reino Unido han podido hacerlo, así que la hija de Merlín menos teniendo en cuenta lo que paso. De todas formas si quieres puedo intentar conseguirte unos libros mas fieles sobre la época artúrica o averiguar algo.
-Gracias mama, por cierto que te inquieta a ti-Le pregunto Rose a Hermione
-Estoy pensando en presentarme a las elecciones para ser ministra de magia
-¿Es en serio mama?. Eso seria fantástico eres la mejor bruja que existe en todo el ministerio lo harías genial. Debes presentarte mama, solo así seguiremos viviendo en paz y armonía
-Me gusta que me tengas en alta estima pero hija es un trabajo muy duro. Mi vida privada y por tanto la de tu padre, Hugo y la tuya se vería afectada, si ya es bastante molesto los artículos que escriben cada dos por tres sobre nosotros en el profeta y que nos reconozcan en todos lados imagínate siendo ministra de magia. Debo pensarlo muy bien .
-Mama no te lo pienses mas y hazlo pronto porque según escuche a tío Percy y a tía Audrey Pansy Goyle y Cho Corner también están como locas por ser las primeras ministras de magia de la historia de Reino Unido . Y sabes que ninguna de ellas son melocotones en almíbar.
Al escuchar eso su madre sintió que la rabia le subía por la garganta al recordar todo lo que vivió con ellas y en un segundo tomo una de las decisiones mas importantes de su vida
-Esas dos no serán ministras de magia mientras yo viva, que se preparen porque salgo a ganar las elecciones -Exclamo Hermione Granger. Su hija orgullosa se acerco a ella y la abrazo fuertemente. Minutos mas tarde ambas se fueron a dormir mucho mas tranquilas tras esa charla nocturna. Al día siguiente Hedda Le Blanc acudió a la cita con los Potter
-Gracias por invitarme-Dijo la joven sentada en la mesa de la cocina
-Gracias por aceptar Hedda-Le respondió Albus. Por alguna extraña razón que Potter no sabia explicar, se sentía sumamente a gusto en presencia de la joven bruja.
-¿Y cuando regresáis a Londres?-Pregunto Hedda mientras que tomaba una de las galletas que había hecho Ginny Potter para la ocasión
-Mañana-Le respondió James, sin poder evitar sentirse afectado frente a aquella pregunta
-¿Y la cara larga a que se debe?-Se burlo Hedda
-No estoy seguro de querer irme todavía-Confeso el moreno triste
-Francia es hechizante ¿no James Potter?-Le contesto risueña. Una luz de orgullo pareció brillar en sus ojos celestes. Y Albus pudo leer en aquella mirada el amor de Hedda por su patria. Tras varios minutos de charla agradable el timbre de la casa donde se hospedaban los Potter-Wesley sonó. Y Lily al ver la cara de sus hermanos que le suplicaron que fuera ella se levanto y abrió la puerta al hacerlo esta exclamo- ¡Albus¡. Tienes otra visita-
Detrás de la pequeña pelirroja entraron Scorpius Malfoy y Dorea Matheson
-Albus Severus Potter comenzaba a extrañarte-Le dijo el rubio sonriendo. Albus le devolvió la sonrisa y poniéndose rápidamente de pie lo recibió con un gran abrazo.
-Yo también te he extrañado-Confeso Potter mientras que se separaba de el-.Déjame presentarse a una nueva amiga Hedda Le Blanc-Hizo la introducción Potter sin percatarse en la prima de su amigo.
-¿Eres familiar del ministro de magia Jean Marie Le Blanc?- Pregunto sin dudar Dorea
-Soy su nieta-Contesto esta visiblemente incomoda. Detestaba que le hicieran la misma pregunta una y otra vez cuando se presentaba a alguien nuevo.
-Mi madre dice que es un buen ministro y que tiene mucho valor ya que intenta hacer muchas leyes favorables hacia los híbridos. Muy pocos se atreven a mostrar compasión por ellos.
-No es compasión, es justicia-Soltó la francesa visiblemente ofendida.-¿O eres de las que cree que los híbridos o que las distintas criaturas mágicas son peores que los magos “normales”?. Muchos de ellos por si no lo sabias no eligieron ser lo que son.
-Y yo no te estoy diciendo lo contario pero yo tampoco elegí ser bruja. Estamos en las mismas
-Cierto nadie elige ser mago, solo hay una diferencia con respecto a las demás criaturas mágicas y a los híbridos. Un mago o una bruja puede elegir ser bueno, malo u regular, una arpía, un dementor o un vampiro no puede elegir. Es su naturaleza ser como son y contra eso es imposible luchar, la naturaleza siempre gana. ¿Por cierto cual es tu nombre?
-Dorea Mathesson Greengrass-Le respondió la chica de ojos turquesa oscuros
Tras unos segundos de incomodo silencio, Lily Potter lo rompió con una pregunta
-¿Alguien quiere mas te?-
-Yo quiero uno con dos cucharadas de azúcar moreno, por favor- Pidió Dorea
-Eso esta hecho-Le respondió la pelirroja. Minutos después ya todos sentados y presentados todos formalmente la pequeña de los Potter llego con el te pero sin querer se le cayo la taza y se corto el dedo meñique con uno de los trozos. Y lo siguiente ocurrió muy rápido Hedda Le Blanc al ver la sangre se abalanzo con una velocidad sobrehumana sobre la pequeña Lily e intento morderla. Y Scorpius Malfoy sin pensarlo dos veces saco su varita y las petrifico
-¡¡Mama ven pronto tenemos problemas¡¡-Grito James a Ginny que en ese momento se encontraba en la segunda planta. Al llegar la adulta pelirroja se encontró con Hedda y Lily tendidas en el suelo petrificadas
-¿Qué lo que ha pasado?- Pregunto asustada al resto de los menores que se estaban allí.
-Estábamos tan tranquilos cuando Lily se le ha caído la taza de te ,se ha cortado y Hedda al ver la sangre se ha lanzado sobre ella y Scorpius las ha petrificado-Dijo Albus
-No se me ocurrió otra cosa que hacer señora Potter-Se disculpo Scorpius
-Yo creo saber el porque ha atacado a Lily-Exclamo Dorea.- Hedda es un vampiro
Por lo que Ginny angustiada ato a Hedda Le Blanc con unas cuerdas mágicas antes de despetrificarlas tanto a ella como a su hija menor , tras dejar de estar petrificada la joven francesa vio el desastre que había provocado y se deshizo con una fuerza sobrehumana de las cuerdas a las que estaba maniatada y salio corriendo de la casa de los Potter-Weasley llorando. Y Ginny Potter y ninguno de los presentes se lo impidió pues no querían volver a verla jamás. Rato mas tarde al volver Harry, Ronald y Hermione los chicos y Ginny le explicaron lo sucedido.
-¿Pero Lily esta bien? ¿No le ha mordido?-Pregunto Harry
-No Harry después de que se marchara, la revise bien y solo ha sido un susto-Contesto Ginny
-¿Y dices que la ataco por ser vampiro?-
-Exactamente según me contaron los niños, Hedda ataco a Lily cuando accidentalmente se corto el dedo meñique con la taza de te que le llevaba a la prima de Scorpius.
-¿La nieta del ministro de magia es un vampiro? ¿Crees que Jean Marie Le Blanc lo sabe?
-Supongo que si Ron, es su abuelo-Le contesto Hermione
En ese momento la puerta sonó y Harry Potter la abrió. Eran los Leblanc
-Lamento haber reaccionado así-se disculpo la adolescente francesa.- Se que no hice bien pero no puedo evitarlo es mi naturaleza.
-Si mi nieta ha reaccionado así es porque es una hibrida, hija de un mago en este caso mi hijo Jean Marie y de una vampira de pura sangre que murió tras dar a luz, y aunque mi adorada nieta es buena persona su parte animal se esta apoderando lentamente de ella y no puede luchar contra ello solo intentar no caer en la tentación del mal y hacer el menor daño posible
Luego de un breve silencio que se sintió como una eternidad, Hedda y su abuelo se dispusieron a salir de la casa.
-Ha sido un verdadero placer conoceros. Y una vez mas os pido disculpas
-Lo mismo digo-Devolvió el saludo Albus al contrario que los demás, pues pesar de lo que había hecho contra su hermana seguía sintiendo afecto por la joven. Hedda luego de unos pasos se detuvo y giro para mirar nuevamente a los Potter
-Espero que me guardéis el secreto. No quiero que nadie sepa lo que soy
-Así lo haremos Le Blanc-Le concedieron los Potter y los Weasley al unísono
-Que tengáis paz-Se despido finalmente Hedda y su abuelo antes de abandonar la casa definitivamente. Al mismo tiempo una lechuza picoteo en la tienda de campaña de los Malfoy-Greengrass, Draco la dejo pasar le ofreció una recompensa lechucil y el animal volvió a salir. Los Malfoy Greengrass tan pronto se fue comenzaron a leer la carta
Estimado señor Scorpius Malfoy:
Hemos recibido la información de que un petrificus totalus ha sido usado en su lugar de vacaciones esta misma mañana a las diez y treinta y seis minutos. Como usted sabe, a los magos menores de edad no se les permite realizar conjuros fuera del recinto escolar, y reincidir en el uso de la magia podría acarrearle la expulsión de Hogwarts ( decreto para la moderada limitación de la brujería en menores de edad, 1875, articulo tercero).
Saludos
Pansy Goyle
Departamento contra el uso indebido de la magia
Ministerio de magia
Scorpius levanto la vista de vista de la carta e indignado exclamo
-¡¡No fue por diversión, lo hice para salvar a Lily Potter de una vampira ¡¡-
-Lo sabemos, hijo pero debes tener cuidado las leyes mágicas son muy estrictas.
-Es injusto
-No lo es Scorpius tu usaste el petrificus totalus para ayudar pero quizás otro niño o niña usen la magia fuera de Hogwarts para hacerse el desayuno o para gastar una broma pesada.. Por eso esta esa normativa para evitar el caos en el mundo mágico ¿Lo entiendes?
-Si mama-Respondió finalmente abatido.
-Vamos a cenar, mañana será otro día-Dijo Draco Malfoy.
A la mañana siguiente los Potter-Weasley estaban preparando las maletas para volver a Inglaterra cuando Scorpius llego para almorzar con ellos antes de irse de Marsella ya dentro de la casa de alquiler se llevo a Albus y a un sitio apartado para contarle lo que le había dicho a Rose en los baños del estadio de quidditch
- La familia Sauveterre es decir la familia materna de mi madre ha guardado un secreto y un artilugio por siglos: son descendientes del mago Merlín y por tanto saben donde esta el caldero negro. Y yo soy el guardián supremo de ese legado ancestral
-¿Estas seguro de eso? — Pregunto Albus para el era muy difícil asimilar que su amigo fuera descendiente del mago mas grande y famoso de los todos los tiempos.
- Aunque suene raro es cierto.-Y el rubio empezó a contarle todo con detalles.- Lo mas importante Albus es que según me contó los pergaminos que me dejo Merlín y mi abuelo Hyperion una gran batalla se acabara librando ya que los Walpurgis incluida Nimue y Mordred intentarán hacerse con el caldero y si eso sucede entonces todo estará perdido, tenemos que estudiar y prepararnos muy bien porque en cualquier momento esto puede estallar, y necesito pasar esas siete pruebas porque Voldemort al lado de ellos era un gatito.
Albus todavía perplejo por lo le estaba contando dijo-Lord Voldemort era el mago mas tenebroso de todos los tiempos mato a mucha gente incluyendo a mis abuelos y creo siete horrocruxes. No era un gatito inofensivo Scorpius
-Pues imagínate a Mordred y a Nimue, por cierto a esta ultima ya la conoces ¿Te parece que sus poderes son comparables a los de Voldemort? -Le respondió el rubio.-Además en el fondo Tom Sorvolo Riddle solo le tenia pánico a la muerte y tenia muchos traumas infantiles cosa que Arachne no , ella solo quiere ser inmortal y joven para erradicar personalmente a todo lo que considera impuro-
-Pase lo que pase nosotros la venceremos. Cuentas conmigo para lo que sea Scorpius.
-Gracias Albus.
Después de un rato los dos salieron del cuarto del moreno, para almorzar algo antes de irse de Marsella ya tendrían tiempo para aclarar algunos asuntos e idear un plan para prepararse contra la nueva amenaza que tenia nombre de mujer. La peor hechicera de todos los tiempos.
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EL LEGADO DE MERLIN (2º AÑO)
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